Politólogo y ex diplómatico
2026-10-12
EU: el vecino problemático o el barrio bravo del norte
Si México es considerado por Trump como el “epicentro de la violencia”, EU debería ser declarado foco mundial en el consumo de drogas y el primer generador de la violencia global, al ser el máximo productor y exportador de armas
Penosamente, la 81 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se convirtió en el escenario mundial de los buenos deseos y las malas acciones, donde el presidente Trump volvió a aprovechar el foro para confirmar que el multilateralismo que le dio vida está muerto o ha sido asesinado. Y es que ese país -EU- pretende controlar y gobernar al mundo, sin contrapesos y por la fuerza de las armas o, unilateralmente, dirían todavía los internacionalistas ortodoxos, pues, al fin y al cabo, es la única potencia que queda viva.
Ahí, el magnate se atrevió a denostar nuevamente a México al considerarlo “el epicentro de la violencia”, por eso de los carteles de drogas, cuya actividad fundamental sigue respondiendo a las necesidades del mercado de drogas más grande del mundo, donde, paradójicamente, 38 de los 50 estados de la unión han legalizado el uso de la marihuana para fines recreativos o medicinales, incluyendo la capital, Washington D.C.
En 2022 el problema de las drogas en EU alcanzó su punto más alto, con cerca de 110,000 muertes en ese año, donde el factor fundamental tuvo que ver con los opioides sintéticos, es decir, el fentanilo, como factor determinante en la mayoría de los casos fatales. A partir de ahí se ha dado una baja de más del 20%, atribuible a un mayor acceso a tratamientos y, sobre todo, al uso generalizado de la NALOXONA, que evita sobredosis. La cifra de fallecidos cayó a 70,000 en 2025.
Aun así, el mercado sigue siendo el más grande del mundo, donde 70 millones de personas han aceptado haber hecho uso de droga alguna vez en su vida, y donde 30 millones de personas se declaran consumidoras habituales de drogas, siendo el fentanilo, la cocaína y el cannabis las sustancias más consumidas, además de las drogas legales como el alcohol, el tabaco y la nicotina, especialmente, en jóvenes menores de 30 años.
Entonces, EU es el vecino problemático o el barrio bravo del norte, al superar el número de muertes anuales, tan solo por el consumo de drogas, y no México, con todo y sus carteles.
En el caso de las armas, EU es el principal productor y exportador mundial, concentrando el 35% de las ventas globales de armamento. Se calcula que alrededor del mundo existen cerca de mil millones de armas de fuego -según Amnistía Internacional (AI)-, donde más de 600 personas mueren diariamente por esa causa. De acuerdo con AI, de estas muertes, dos tercios tienen lugar en sólo 6 países, en orden descendente: Brasil, EU, Venezuela, México, India y Colombia. Entonces, México tampoco es el epicentro de la violencia por armas de fuego como dice Trump.
En 2022, EU registró 45,222 muertes por armas de fuego; las cifras significativamente más altas entre los países industrializados, destacando el suicidio, los tiroteos y la delincuencia común como las principales causas. Todo ello tiene que ver con la facilidad que existe en el país para adquirir armas de fuego, casi sin controles y restricciones. Precisamente, esa falta de controles en EU afecta a México, donde 7 de cada 10 armas de fuego decomisadas al crimen organizado provienen de ese país, es decir, el 70%.
Y la pregunta aquí es ¿por qué en EU no se genera esa violencia que tanto asusta en México, siendo el mayor mercado de consumidores de droga y productores de armas? La única respuesta coherente que yo encuentro tiene que ver con el tema de la legalización o regulación.
Sobre la legalización de las drogas, es claro que la tendencia siempre ha sido regularizar la actividad para que deje de ser un delito: primero el alcohol, luego el tabaco, después la nicotina. Ahora es el cannabis, mañana la cocaína y pasado mañana el fentanilo, a fin de que prevalezca la legalidad y la estabilidad social. Esa es la razón fundamental por la que el problema de las drogas no genera violencia en el barrio bravo del norte. Igual sucede con las armas, donde sus muertes están legalizadas, justificadas y protegidas por la segunda enmienda de la Constitución y por la santa Asociación Nacional del Rifle. ¡Pooooooom!
Por cierto, desde mi regreso a México no había vuelto al barrio bravo y la lagunilla aquí en la CDMX, cuyos mercados domingueros solían ser de ropa y zapatos y libros y antigüedades, respectivamente, pero que ahora se han degradado a puestos de chelas, licua-chelas y micheladas, por un lado, y ropa, comida exótica y pocos libros y antigüedades todavía, por otro, que atraen a consumidores citadinos y hasta turistas nacionales e internacionales. Me llamó la atención que aún sigue existiendo el oscuro mercado de drogas, armas -hasta un rifle y una granada me ofrecieron- y la todavía famosa tinta china, que siempre creí, servía para escribir -siendo los chinos pioneros de la escritura- hasta que, afortunadamente, un informado vendedor me desengañó sobre su uso.
Al final, reflexioné sobre la diferencia que existe entre ambos barrios bravos, donde, mientras en EU la drogas y las armas se han o están legalizando y legitimando, en México siguen siendo actividades prohibidas. De esa forma, México contabiliza muertes violentas y EU estadísticas oficiales.
Si México es considerado por Trump como el “epicentro de la violencia”, EU debería ser declarado el foco mundial en el consumo de drogas y el primer generador de la violencia global, al ser el máximo productor y exportador de armas.
Ya de violación de derechos humanos y crímenes de guerra ni hablamos…
Mario Alberto Puga
Politólogo (UAM) y exdiplomático